Violencia de género 1º Parte

Hoy me gustaría hablaros de un tema que podemos pensar que está bien tratado, pero lo cierto es que no: La violencia de género. Ahora no entraré en temas de porque la Ley de violencia de género excluye a hombres, o si ésta es más justa o no.

Recordando mis pasos por esa “cosa” llamada ESO, me doy cuenta que este tema, no está muy bien tratado, por no decir que es prácticamente nulo, y que solo se le dan leves pinceladas. Pero si no nos lo dan debemos buscarla, ya que como humanos, la mayoría insaciables de información queremos poseerla.

Definición más aceptada

“Todo acto de violencia sexista que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psíquico, incluidas la amenazas, la coerción o la privación arbitraria de libertad de libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada”

ONU, 1995.

Y citando las palabras de Francisca Expósito, debemos entender esta “coacción física o psíquica ejercida sobre una persona para viciar su voluntad y obligarla a ejecutar un acto determinado”. Así entendemos que el significado transciende a una adaptación en diferentes formas como: la verbal, sexual, social, económica, etcétera.

El maltratador

Tenemos por costumbre pensar que la conducta del maltrador sigue un patrón definido por carácter agresivo, una falta de control de la ira o un gran trauma causado durante la infancia. Lo cierto, es que la conducta de los maltratadores no viene marcada por una psicopatía definida de origen externo.

Las mayorías de las teorías que tratan este problema, se asientan en la idea de que la Violencia de Género se produce por factores individuales, producidos por trastornos de la personalidad, una disposición biológica o como ya he dicho traumas de la infancia que pueden dar explicación al por qué. Lo cierto es que existen más teorías. Las teorías basadas en la dinámica familiar (violencia como resultado de una mala interacción en la familia al no solucionar problemas de pareja o familiares) y teorías sociales y culturales (en la que encontramos que valores culturales “aprueban” el control del hombre sobre la mujer). Y aquí tenemos que aclarar, que ni las mujeres nacen como víctimas, ni los hombres como agresores. El caso es que existen estereotipos sobre cómo debemos tratar a las mujeres o comportarnos antes ellas o viceversa. La sociedad ha apoyado esto históricamente y a lo largo de nuestras vidas, el patriarcado en nuestra sociedad es un gran ejemplo de ello. Y me remito a que en otras “socioculturas” en las que no existe jerarquías formales de privilegios de grupos sobre otros, en las cuales los dos sexos ejercen poderes similares, los niveles de agresión y violencia contra mujeres es inferior.

Como podemos comprobar en la revista de Mente y Cerebro (48/2011):

[…]el sistema social del patriarcado inte- gra un mensaje claro que afirma que los más poderosos se hallan en su derecho de dominar a los menos poderosos y que la violencia se contempla como una herramienta válida y ne- cesaria para ello. Hasta hace poco, un artículo del código penal español recogía la forma de proceder de los hombres (maridos o padres), otorgándoles derecho pleno sobre las mujeres en determinadas circunstancias: «El marido que, sorprendiendo en adulterio a su mujer, matare en el acto a los adúlteros o a alguno de ellos, o les causare cualesquiera lesiones graves, será castigado con la pena de destierro. Si les produ- jera lesiones de otra clase, quedará exento de pena. Estas reglas son aplicables, en análogas circunstancias, a los padres respecto de sus hijas menores de veintitrés años y sus corruptores mientras aquellas vivieren en la casa paterna».

El caso es que la cultura ha dado como buena la idea de que el hombre está por encima de la mujer, que a su vez obtiene un estímulo acrecentador por parte de la socialización. Como resultado obtenemos una dependencia de la mujer que aspira a la aprobación del varón para sentirse bien consigo misma y con el guion dado como mujer y para el que han sido criadas.

El objetivo está bien claro, y no es otro que control y poder. Me gustaría dejar este artículo aquí para el próximo miércoles tratar este tema con más profundidad. Aunque por ahora el mensaje que me gustaría dar a todos los lectores es que debemos cambiar estas ideas de patriarcado, evolucionar a una cultura más igualitaria entre sexos, entre humano.

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About the Author

A.OlmedoS.
Estudiante de biología, blogger, lector por diversión, inconformista y luchador.

1 Comment on "Violencia de género 1º Parte"

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